El cambio se avecina


Dejando atrás las olas llenas de recuerdos
de mi barca que surca el mar del destino
las gaviotas vuelan en círculo sobre mí
 

Gritado “no surques el mar y vuelve a puerto”
la brisa en mi rostro, me invita a seguir
las ideas muertas se mecen en las olas.
 

La fuerza de mi corazón hincha las velas
de mi pqueña barca y surca sobre la espuma
de las esperanzas, los deseos y los adioses.
 

Navego sin rumbo, ni brújula
solo mi destino desconocido me guía.
 

Anotación.
Nadie, se acerca cada vez y noto su presencia
dentro de mis huesos, Nadie surge y no hay nada que hacer

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